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PARADOJO PARADE

DADORREDONDO II

Paradox Parade es una nueva versión de algunos de los materiales escénico y propuestas visuales de la primera versión de_cc781905-5cde -3194-bb3b-136bad5cf58d_Dadorredondo, re-creados para el espacio colectivo Danza Contemporánea de Cuba, dirigidos por el su equipo.

Un desfile de paradojas, incompatibilidades, antilogías, contrasentidos, absurdos y contradicciones que remite a Dadoredondo, los artistas proponen un diálogo entre el pasado industrial del Taller Chullima con la capacidad improvisadora de un grupo de jóvenes actores y artistas locales con propuestas objetuales y visuales en vuelvo a esas paradojas cotidianas tan evidentes y cercanas que resultan opacas: los dineros, las banderas, la comunicación, la identidad personal, el orden social.

Paradox-parade (Dadorredondo II) se desarrolla en pequeñas acciones simultáneas. El público a través de aleaciones en movimiento con los objetos y actores, se adentra en una experiencia sensorial y cognitiva de la realidad contemporánea y sus consensos y controversias.

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PARADOJO PARADE EN LA HABANA

 

Llamé a la puerta de Cildo Meireles y le dijo que venía a robar y él me abrió la puerta y me dijo “pasa, bienvenido”. Era el año dos mil doce y yo deseaba obtener su complicidad en un proyecto escénico con el que pretendía dar un fuerte giro a mi trabajo. los amaños del capitalismo tras la crisis económica, el crecimiento de la política del miedo. Al mismo tiempo, también estaba sorprendido por asistir al mejoramiento de algunos temas que parecían bíblicos como el creciente acceso de millones de personas a la educación, la sanidad, la democracia. El mundo se me antojaba, y se me antoja, como una gran paradoja. Al parecer, cuanto mejor van algunas cosas, peor van otras, será la termodinámica o será la maldición bíblica, no sé.

Para adentrarse en el reconocimiento de las paradojas, nadie como Meireles.   En su obra, su sabia mirada, su refinada elegancia y sencilla, su gozosa creatividad, nos ayudan a caminar por este complejo mundo de la globalización construido a base de paradojas y contradicciones. Aprender a convivir con esas paradojas y contradicciones, preservando al mismo tiempo una mirada crítica sin resignación y sin bajar la guardia, forma parte del legado que este brasileño esparce generosamente por el mundo. Con Meireles el mundo y las personas se apaciguan y se entienden un poco. El arte sin tiempo, la poesía.

 

Con su aceptación, el hurto se convirtió en canibalismo, leyendo todo lo que se había escrito sobre su trabajo (especial importancia del texto de su colega Frederico Morais) y peregrinando visitas a sus obras en París, Londres, Milán, Helsinki, San Giminiano, Barcelona y Madrid.  Lo asistía a mis devaneos con amabilidad, respondiendo a mis preguntas con precisión y, sobre todo, contando historias. Todas las obras de Cildo van acompañadas de historias, reflexiones, vivencias, es un gran contador de historias. 

 

 Luego, ya puestos en la realización del proyecto, regurgité todo aquel material en el espacio de ensayo y se lo ofreció a los actores. Yo sólo oficié de puente, el espectáculo se fue creando dando vida a aquellos objetos, materiales, misterios y paradojas que Cildo proponía y que los actores asumían.

 

¡Ahora, en la Habana, en la Bienal y en el taller Chullima, otro grupo de actores da nueva vida a esas paradojas, bienvenidos hermanos!

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